Cuando lo oigo me es inevitable pensar en tantas criaturas que huyendo de sus miserias y terrores, afrontándolo todo, llevando a sus hijos que en algunos casos son de muy corta vida, incluso embarazadas, se enfrentan a un inmenso mar después de haber dejado atrás sus casas y familias, a veces tras estar durante meses cruzando tierras también llenas de peligros y sufrimientos.
La esperanza y la ilusión por encontrar una vida mejor para ellos y sus hijos, en ocasiones engañados por quienes les prometen el paraíso sin mostrarles cual es la realidad, les llevan a tremendas situaciones que muchas veces terminan con la muerte.
Me pregunto entonces ¿que pensarán y sentirán cuando oyen ese sonido que será, no el de la palmera al rozar sus hojas con el viento, sino otro mucho mas atroz y amenazante que es el de las olas del mar antes de arrebatarles la vida sin haber llegado a pisar la tierra prometida?.
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