El principal papel del agua en el organismo es conservar el medio interno, diluir los tóxicos ayudando a su eliminación y mantener una correcta hidratación de la piel.
El
agua es, además, la base de la sudoración, que es nuestro mejor
mecanismo termorragulador frente al calor. Por ello precisamos
ingerir la cantidad de líquidos necesaria para reponer las pérdidas
por sudor.
El
agua fría, bebida, potencia el vago, estimula las contracciones del aparato digestivo, y ayuda a conseguir un estado de relajación.
El agua bebida se utiliza como complemento a ciertos tratamientos:
En
la fiebre en general, la ingestión de agua fría
acorta al menos en 10 minutos la duración de la subida de temperatura.
En
la diabetes, beber agua en abundancia ayuda a la
eliminación del azúcar no oxidado.
En
el tratamiento de la obesidad, el agua antes de las comidas
proporciona una sensación de saciedad que ayuda a mantener una
dieta hipocalórica, y en caso de hambre a media noche, en dietas reductoras, un vaso de agua la calmará casi en el 100% de los casos.
En
problemas digestivos, el agua ayuda a aliviar la gastritis crónica, los espasmos, los dolores de tipo cólicos y la pirosis.
Tiene importancia la
temperatura del agua bebida. El agua muy fría produce sedación
y el agua tibia favorece el vómito.
y el agua tibia favorece el vómito.
En
enfermedades metabólicas, como problemas de gota y tratamientos
de litiasis renal, es de gran importancia la ingestión abundante de
agua.
También
en los tratamientos oncológicos ayuda a evitar el daño renal de ciertos
citostáticos, y para eliminar por orina los últimos derivados de
la necrosis tumoral producida por el tratamiento.
En
la práctica de ejercicio o deporte se produce mucho calor por
la contracción
muscular, este calor se elimina mediante una abundante
sudoración corporal, por lo que hay
que reponer la pérdida de agua producida durante el ejercicio por el sudor y por la orina, para prevenir la aparición de calambres y fatiga corporal. Como con el sudor se pierden diversos iones, en especial sodio, es
conveniente beber abundantemente soluciones isotónicas, que en caso de necesidad puede prepararse uno mismo con esta fórmula: añadir a un litro de agua
una cucharadita de sal y una o dos de azúcar; con ello dispondremos
del sodio y de la glucosa necesarios para la reposición de las
pérdidas.
C.M.N.S.R.
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